Un juez del Supremo Tribunal Federal (STF) rechazó el pedido de habeas corpus presentado por la defensa del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La condena contra Lula por los delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero, emitida originalmente en setiembre, fue ratificada el 24 de enero por el Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región (TRF-4). La pena es de 12 años y un mes de prisión e implica su inhabilitación política, lo que le impediría participar en las elecciones de octubre, en las que figura como favorito en todos los sondeos de intención de voto.

La solicitud había sido presentada anteriormente ante el Supremo Tribunal de Justicia (STJ), donde el juez Humberto Martins lo consideró improcedente, porque no ve una posibilidad inminente de que Lula sea detenido. Sin embargo, Martins dispuso que el recurso sea tratado en una sesión del plenario del STJ en una fecha todavía a definir.

Ante este primer fallo, la defensa de Lula recurrió ante el STF, que es la máxima instancia judicial de Brasil. Al llegar al STF, el habeas corpus fue recibido por el juez Edson Fachin. Específicamente se solicitaba que Lula no sea detenido hasta que se recurran todas las instancias de apelación, ya que en alguna de ellas puede demostrarse la inocencia del ex presidente. El rechazo dictaminado por Fachin fue por cuestiones técnicas: el habeas corpus presentado ante el STJ todavía no terminó su trámite, ya que resta la sesión del plenario, por lo que el STF no puede pronunciarse. Aun así, al igual que Martins, Fachin envió la solicitud para que sea tratada en el pleno del STF en una fecha que todavía no fue definida.

El mismo recorrido que hizo el habeas corpus es el que deberá transitar la apelación que presenten los abogados de Lula tras la ratificación de su condena por parte del TRF-4.

Mal agüero

Dos decisiones judiciales de esta semana parecen estrechar el cerco alrededor de Lula y su candidatura, que el Partido de los Trabajadores ya anunció que oficializará ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE) cuando se abra el período de inscripciones, el 20 de julio.

El juez Luiz Fux asumió la presidencia del TSE el martes con un discurso en el que advirtió que para las elecciones de octubre se aplicará estrictamente la ley Ficha Limpia, que dispone que las personas condenadas por un tribunal colegiado no podrán disputar las elecciones. No mencionó a Lula, pero estaba claro que el mensaje iba dirigido a él.

Por otro lado, el STF decidió en un caso similar al de Lula que la detención se produjera después de que la condena fuera ratificada por el TRF-4. Se trata del diputado João Rodrigues, cuya condena a cinco años de cárcel por fraudes en licitaciones públicas fue ratificada la semana pasada. Dos días después, el STF autorizó el pedido del TRF-4 de ordenar su detención.

Pese a estas señales adversas, Lula y el PT seguirán haciendo campaña y recorriendo el país. El lanzamiento de la campaña, que fue postergado esta semana del 7 al 21 de febrero, será con un acto en Belo Horizonte.

La semana siguiente comenzará una caravana que recorrerá los tres estados del sur de Brasil, Rio Grande do Sul, Paraná y Santa Catarina. El evento inicial de esa gira será un encuentro en Santana do Livramento, el 27 de febrero, al que asistirá el ex presidente uruguayo José Mujica.