José Pedro Varela, José Gervasio Artigas y Juana de Ibarbourou, en primera persona y con voz de niño. Ese es el punto de partida de los tres títulos que conforman la flamante colección “Me llamo”, de la editorial Penguin Random House. Aunque a priori la elección de los personajes retratados pueda resultar demasiado apegada al canon que nos enseñaron en la escuela, pronto se comprueba, al recorrer sus páginas, que se trata de tres libros de buena factura, que cuentan la historia de los respectivos personajes de una manera dinámica, desde una perspectiva que se propone acercarse a la mirada del niño lector al que se dirigen. Así, un hipotético niño José Pedro –el detalle de la barba postiza, atada con un piolín, es un guiño delicado, no exento de ternura–, el niño José Gervasio y la niña Juana son los que toman la palabra para relatar su propia trayectoria vital, que tiene un lugar destacado en la historia nacional. Cada uno en lo suyo conforma una trayectoria paradigmática: el reformador, el jefe de los orientales, la poeta. A lo largo de las páginas se aborda el camino que cada uno de ellos siguió para convertirse en esas figuras ejemplares, monumentales. En cada caso, se presenta el contexto histórico, se explican los hechos más relevantes de la vida y la obra, de una manera ágil, con un diálogo adecuado entre el texto y las ilustraciones de Alicia Aguirre, delicadas, equilibradas en el uso del color, que apelan a los pequeños detalles y se sitúan desde la perspectiva de la mirada infantil. “La mayoría de los libros para niños tienen como protagonistas a seres fantásticos o a niños. Es decir, es el mundo de ellos. Entonces se trata de que las historias estén contadas a nivel de ellos, en su mundo, tal vez con la mirada inocente y optimista de la niñez”, explica el autor, Gabriel González Núñez, a la diaria acerca de esta decisión.

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Surgida a partir de la constatación de una ausencia por parte de González, la colección tiene el potencial de crecer, de sumar personajes. “La idea es ir ampliando la colección, en la medida en que sea posible. Nuestra historia tiene muchos personajes ejemplares. Artigas fue un conductor ejemplar. Juana fue una poeta ejemplar. Varela fue un reformador ejemplar. No es que fueran perfectos, sino que hubo algo en la vida de cada uno de ellos digno de ser contado e incluso de emular. La meta es ir agregando otros personajes históricos”, dijo el autor a la diaria. Enfrentado a la búsqueda de libros para leerles a sus hijas pequeñas, González se percató de que era sencillo encontrar biografías de personajes destacados de otros lugares del mundo, “como Albert Einstein, Leonardo Da Vinci, Mahatma Gandhi y hasta Malala Yousafzai”, pero no existían libros de ese tipo, dirigidos al público infantil, sobre personajes históricos uruguayos. Por lo tanto, se propuso encarar esa tarea él mismo, en un trabajo en estrecha colaboración con la ilustradora, en el que contó también con el asesoramiento del historiador Gabriel Quirici.

El resultado son tres libros disfrutables, que presentan a esos tres íconos despojados del bronce y, en ese sentido, más cercanos a los lectores. Al terminar de leerlos dejan la curiosidad y la expectativa de tener entre manos futuros títulos que amplíen la galería de personajes, que le aporten mayor variedad y les permitan a estos tres tener con quién jugar, dialogar, disentir, concordar, compararse.

Me llamo Juana y así me hice poeta; Me llamo José Pedro y así me hice reformador; Me llamo José Gervasio y así me hice jefe de los orientales. De Gabriel González Núñez (textos) y Alicia Aguirre (ilustraciones). Penguin Random House, 2019. 32, 32 y 36 páginas, respectivamente.