Marcelo Jelen - la diaria:

Humana providencia

Luis Alberto Lacalle incorporó a los actos oficiales por su llegada a la presidencia, el 1º de marzo de 1990, un Te Deum ecuménico en la Catedral de Montevideo. Jorge Batlle se comprometió a no alentar la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo, con el fin de asegurarse el apoyo en la segunda vuelta electoral de 1999 de la minúscula Unión Cívica, un partido de raigambre cristiana, y ya al frente del gobierno amenazó con vetar cualquier ley que aprobara el Parlamento en ese sentido.

Violencia es mentir

Jorge Batlle es abogado. Jorge Batlle fue presidente. Jorge Batlle dirigió un diario y una radio. Jorge Batlle estuvo preso en 1972 por “ataque a la moral del Ejército”. Jorge Batlle lee muchos libros de historia. Jorge Batlle traicionó al capítulo más honroso de su biografía la semana pasada, cuando preparó el terreno para sembrar la sospecha, sin aportar certeza alguna, de que operan en Uruguay grupos armados de izquierda.

Polos recalentados

El Frente Amplio tuvo poco más de 48 por ciento de los votos emitidos el 25 de octubre. El Partido Nacional y el Colorado, sumados, se aproximaron al 46 por ciento. En un cálculo de almacenero, se puede afirmar que el electorado se dividió en mitades casi iguales, porque la diferencia es de moneditas y el vuelto podría pagarse con chicles para los gurises. ¿La sociedad uruguaya también se dividió en mitades?

Menos Mujica

Cuando acababa de comenzar el gobierno de Tabaré Vázquez, parecía que el Frente Amplio se fagocitaría la política nacional. Parecía que la mayor fuerza electoral de este país desde 1999 prolongaría su avance incontenible. Parecía que no había con qué darle. Tanto parecía, que los fans del presidente tardaron menos de tres meses en proponer una reforma constitucional reeleccionista. El triunfalismo se mantuvo en alto durante tres, casi cuatro años. La enorme popularidad de Vázquez y de su gestión les sugería que la victoria en primera vuelta estaba asegurada.

Margen de error

La ciudadanía uruguaya se va acostumbrando a un régimen electoral que ya lleva tres períodos y por el cual es posible que este domingo de noche o lunes de madrugada todos los partidos políticos festejen. Hay una probabilidad cierta, aunque remota, de que en la primera vuelta ninguno se sienta perdedor.

Queridos amigos, no tiren bombas

José Mujica asegura estar tomando “un curso acelerado” e “intensivo” para “aprender a callarse la boca”. Luis Alberto Lacalle admite que algunas expresiones suyas han sido “inapropiadas”. Los dos hablan de dedicarse a las propuestas, de evitar el choque malintencionado, de mirar hacia el futuro. En cierta medida, cumplieron: por estos días dejaron de insultarse entre ellos y pasaron a insultar a sectores importantes de la ciudadanía. Una táctica suicida si lo que pretenden es ganar las elecciones.