Martín Otheguy - la diaria:

Historia transversal de Leo Masliah

En la semioscuridad de la sala, el silencio respetuoso que espera a Leo Maslíah sólo es quebrado por la masticación de los incautos que han caído una vez más en la trampa del pop salado -acompañado previsiblemente de un deglutir ansioso de bebidas refrescantes-,y por la respiración achacosa e irregular de un equipo de aire acondicionado que llega a dificultar por momentos la atención en el espectáculo.