Soledad Platero - la diaria:

Decisiones apresuradas

Como seguramente todo el mundo se imagina, la tapa de un diario es, por muchas razones, el punto vital más expuesto. Hace unos pocos días, el jueves 24 de enero, el diario El País, de España, publicó una supuesta foto del presidente venezolano Hugo Chávez intubado. El error fue un escándalo y los lectores no demoraron en hacerse oír. Salvando las distancias, dos errores en dos tapas de la diaria motivan esta columna.

Cuánto decir

¿Cuánto debe decir un periodista, además de los hechos puros? ¿Es posible hablar de “hechos puros”? ¿Necesitan los lectores que se les expliciten todas las aristas de un asunto en una nota periodística? Por distintas puertas estas preguntas se han venido colando en el buzón de la defensoría en los últimos días.

Cómo nombrar lo que existe

La objeción hecha por un lector a la expresión “mujeres trans” -usada por Marcelo Jelen en una nota de opinión publicada el 28 de setiembre- nos obliga a intervenir, una vez más, en un territorio no delimitado por normas claramente establecidas.

Los excesos y las faltas en la comunicación

En pocos días se realizará en nuestro país el “Primer Debate Nacional sobre mecanismos de autorregulación, ética en la profesión periodística y en los medios de comunicación”. Allí participará la defensora de lectores de la diaria, que extiende la invitación para recibir aportes sobre los excesos y las faltas de los periodistas, y también de los propios lectores.

Alcances de la opinión

la diaria recibe numerosas críticas por los espacios que no son, propiamente, informativos: las críticas de la sección Cultura, las columnas de opinión y las páginas de humor. Precisamente sobre columnas de opinión se manifestaron dos lectores recientemente, y me interesa traer esas intervenciones como problema para que pensemos juntos en las múltiples formas de recepción de los contenidos de la diaria.

Disculpas y aclaraciones

Varios asuntos han llamado la atención de los lectores en los últimos días. Como suele suceder, algunos son de respuesta sencilla y otros nos enfrentan a problemas que debemos discutir y que no siempre podemos resolver.

Razones y disculpas; trabajar juntos

Quejas por la crónica del espectáculo de McCartney, reclamos por la falta de cobertura del espectáculo de Serrat y Sabina, y comentarios sobre al lenguaje manejado en las reseñas de la sección Cultura son algunas de las cuestiones que en esta columna responde la defensora del lector.

Enfoque y estilo, el difícil equilibrio

No nos podemos quejar: desde el 1º de marzo la casilla de la Defensoría ha venido recibiendo muchos mensajes, todos ellos respetuosos y orientados a colaborar para que la diaria salga cada día mejor. En algunos casos los lectores simplemente señalaron erratas (y se les respondió, a veces a sus casillas personales y en algún caso desde las páginas del diario), pero en otros plantearon diferencias con el tratamiento dado a la información, sobre todo en temas políticos y en notas de corte crítico.

De ida y vuelta

La defensoría de lectores debería ser el ámbito en el que se potencie y se desarrolle la comunicación, incorporando las inquietudes de los lectores a la tarea de los periodistas, pero manteniendo a los primeros al tanto de las posibilidades reales que los segundos tienen de hacer esto o aquello. Mi idea es también contribuir a formar un tipo de lector más exigente, pero también más al tanto, más consciente de las posibilidades y de las carencias que tiene una publicación diaria con las características de ésta.