Ramiro Sanchiz - la diaria:

Para resucitar la filosofía

“La filosofía ha muerto”, leemos en las primeras páginas de El gran diseño, el nuevo libro de divulgación científica de Stephen Hawking, coescrito con Leonard Mlodinow. “La filosofía no se ha mantenido al corriente de los desarrollos modernos de la ciencia, en particular de la física. Los físicos se han convertido en los portadores de la antorcha del descubrimiento”, añade. Es el tipo de afirmación tremendista que viene muy bien al comienzo de un libro y, sin duda, podríamos pasar horas discutiéndola, pero, más allá del hábito de arrojar artefactos explosivos por diversión, hay algo de punto de partida en esta sentencia de muerte.

Noticias del futuro (un repaso)

En lo que parecería un panorama bastante desierto en cuanto a novedades (o a publicaciones en general), 2010 vio la distribución de un buen número de libros de ciencia-ficción y fantasía en Montevideo, en librerías que, también es cierto, van dedicando cada vez menos espacio al género.
Sunset Park, de Paul Auster.

Asuntos abandonados

Si tenemos ganas de simplificar las cosas podemos pensar que existen al menos dos grupos de lectores de Paul Auster. Uno prefiere ficciones la metaficción, la tensión con lo fantástico, la inquietud casi metafísica hacia las sincronías o coincidencias y ciertas prácticas de exhibida intertextualidad. Los otros, en cambio, privilegian los temas de la cultura popular y la historia estadounidense, los laberintos de la identidad (colectiva, individual o la derivada de la interacción entre ambos planos), la paternidad, el fracaso (profesional o afectivo).
Agustín Fernández Mallo.

En teoría

Entre la multitud de artistas que llegaron a Montevideo con motivo del Festival Eñe, la presencia de Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967) no pasó inadvertida. Creador de una trilogía novelesca que dio pie para catalogar a todo un sector de la producción española reciente -la “generación Nocilla”-, el escritor y físico gallego cumplió con una nutrida agenda mediática en la que intentó explicar la naturaleza del fenómeno editorial que protagoniza, así como las peculiaridades de la “pospoesía” y la relación entre teoría y literatura. A la usual entrevista le sumamos aquí una introducción al universo ficticio de este autor gallego.
Álvaro Brechner y Vicente Molina Foix.

España los junta

Con mucho frío y no menos expectativa comenzó ayer el Festival de Literatura Eñe, cuya primera actividad en el Centro Cultural de España contó con la presencia de Vicente Molina Foix (autor de las novelas La quincena soviética, La edad de oro, El abrecartas, entre otras, además de director de los largometrajes Sagitario y El dios de madera) y el cineasta Álvaro Brechner (Mal día para pescar, basado en el cuento de Juan Carlos Onetti “Jacob y el otro”), convocados por la consigna “La imagen escrita” y presentados por Carlos Rehermann. Casi inabarcable -reúne una decena de actividades diarias hasta el sábado incluido-, el festival contó también con los locales Hugo Burel, Miguel Ángel Campodónico y Felipe Polleri y cerraba de noche con una lectura colectiva de poesía y una conferencia del argentino Ricardo Piglia.
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Desarticular el pantano

Dos estudios ambiciosos y una serie de reediciones conforman el núcleo de las conmemoraciones por los cien años de la muerte de Julio Herrera y Reissig, en un centenario que, por lo menos en el plano editorial, viene superando al de Florencio Sánchez, también fallecido en 1910. Aquí, un análisis del abordaje que Eduardo Espina, periodista y poeta, hace de la vida y obra de Herrera.
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Tras la máquina de pensar

A fines del siglo XIII el filósofo mallorquín Ramón Llull ideó una máquina de pensar. Consistía en ruedas concéntricas con nombres, predicados de filosofía y teología y conectores; quien la manipulara, entregado a una suerte de fervor combinatorio, podría reconstruir un número de sentencias que funcionarían a manera de los juicios que estudia la lógica. Si los círculos fueran lo suficientemente completos, cabe adivinar, si estuviesen diseñados de acuerdo con una compartimentación adecuada y exhaustiva del mundo, de su uso deberían -necesariamente- desprenderse todas las verdades posibles, así como todas las mentiras: una máquina de pensar.

Nos vemos en otra vida

Terminó Lost. Y el final, como era fácil imaginar, dejó insatisfecha a la gran mayoría de seguidores. Porque todos teníamos pensado nuestro final ideal, porque es fácil ver -por ejemplo- que ciertos personajes o acontecimientos que parecieron de gran importancia en algún momento terminaron descartados sin más aclaraciones, que demasiados enigmas -de esos que nos hicieron pensar y conjeturar durante años si éramos seguidores a pleno de la serie- quedaron sin solución, que todo huele a final feliz, que nadie entendió el final, que nada cerró de verdad, que…

Un leit motiv de ultratumba

En su libro Las poéticas de Joyce, Umberto Eco observa que los poetas simbolistas (Mallarmé, Samain, Moréas, Rimbaud, Verlaine, Laforgue, entre otros) “fracasaron en su empresa porque les faltaba la característica principal de poetas como Dante, Homero o Goethe […], una mirada tan atenta y comprometida a la realidad histórica circundante […] que sólo y cabalmente gracias a ella lograron dar forma al universo entero”, y añade que los simbolistas, “desinteresados en general del mundo en que vivían”, intentaban acercarse a su meta trabajando más “sobre citas” que sobre “experiencias vividas”. Esta línea de lectura ha formado una imagen de Julio Herrera y Reissig dominada por las coordenadas de un esteta refugiado en su torre de marfil, desdeñoso de mezclar sus asuntos con bajezas como la política o las páginas de sociales, falto de “vida” y enfermo de literatura.

Últimos juegos en la tierra

Roberto Bolaño terminó su hasta ahora inédita novela El Tercer Reich en 1989, es decir, cinco años después de que viera la luz Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce, obra escrita en colaboración con Antoni Porta. Del lapso entre ambas fechas data también la escritura de Amberes (publicada en 2002), y recién en 1993 apareció La pista de hielo.
Carlos María Federici

Fuera de género

Posiblemente no sea el primer nombre que acude a la mente a la hora de hablar de literatura de género o historieta uruguaya. Sin embargo, pocos pueden compararse con el escritor, guionista y dibujante Carlos María Federici en cuanto a cantidad de material producido, traducciones y ediciones en el extranjero.
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Dark, hacker, feminista y detective

Una serie de películas en marcha, un autor convenientemente desaparecido y, ante todo, un éxito de ventas. ¿Cuál es el ingrediente adictivo de las novelas de la saga Millenium?
Un día en la vida

Destejer un arcoiris

Reseña. Libro. "Un día en la vida. Qué cantaron los Beatles", de Hugo Burel. En el prólogo de su nuevo libro, Hugo Burel se anticipa a varias posibles objeciones ante los comentarios de su autoría a las letras de las canciones de los Beatles que ha escogido, ante la selección misma y, de paso, ante la posible “novedad” u “originalidad” de lo dicho. Queda claro, entonces, que se trata de catorce temas escogidos por razones estrictamente personales, que no se procederá a analizarlos en profundidad y que el libro, en rigor, no hace verdaderos “aportes” a la bibliografía sobre el tema. ¿Vale la pena, entonces, leerlo? Creo que sí...
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Amigos reales y gladiadores que vuelven

Reseña, cómic. "Gladiador", de Ricardo Ferrari y Óscar Capristo y "Cena con amigos", de Rodolfo Santullo y Max Aguirre. Una posible historia del cómic nacional a escribirse en los próximos años seguramente señalará el momento -hacia la mitad de la primera década del siglo XXI- en que la producción historietística emergió de las tinieblas del under y comenzó a arriesgarse a otra visibilidad, otra presencia.

El principio de indeterminación

Tres relatos de Mario Levrero reeditados a cinco años de su muerte. Quizá sea la categoría de “inclasificable” la que más ha sido asociada a la obra de Levrero; “maestro del relato inclasificable” lo llamaban en el número 6 de la revista argentina El péndulo, a propósito de la primera edición de la novela El lugar. Más allá de la necesidad de buscar etiquetas y clasificaciones (así sea aludiendo a una presunta inclasificabilidad como lugar desde el que leer la obra), cabe detenerse en esas áreas intermedias en las que Levrero ubicó gran parte de su obra.
Valizas, de Rodolfo Santullo
y Marcos Vergara.

Banda dibujada x Andrea

Dos de los trabajos presentados en el Montevideo Cómics podrían considerarse de género histórico, en el año del bicentenario. Valizas, de Rodolfo Santullo y Marcos Vergara. Si bien la apelación a lo histórico es clara en ambos -en el caso de Santullo los años de la dictadura, la primera expedición uruguaya a la Antártida (1916) en el de Rodríguez Juele-, las estrategias a la hora de incorporar y manejar esa dimensión histórica a la historieta difieren notoriamente.