Diego Alonso Barragán. Foto: Federico Gutiérrez

Con Diego Alonso Barragán, entrenador de Cerro

Diego Alonso Barragán habla y aparece una pelota, una que nunca paró de rodar. Fue discípulo de Washington Pulpa Etchamendi en Colombia, trabajó junto a Carlos Salvador Bilardo y fue protagonista directo de la segunda época dorada del fútbol colombiano, entre 1988 y 1994. Hoy, tras ser campeón con Atlético Bucaramanga en la Segunda División y de lograr el ascenso, asume uno de los principales retos de su vida y cumple el sueño que abrazó desde su adolescencia: dirigir a un equipo uruguayo. A un día del debut en la Copa Libertadores, el entrenador habló con la diaria.
Juan Pablo Escobar. Foto: Federico Gutiérrez

En el nombre del padre

Las historias que llevamos en la sangre nos marcan. Nos evidencian y nos dejan frente al vacío que debemos enfrentar a diario. El cómo de nuestros padres pasa a ser condición de los retos que debemos abordar y los desafíos que nos proponemos. Pero Juan Pablo Escobar Henao (hoy Sebastián Marroquín) optó por no seguir el camino de su padre, el narcotraficante más relevante de todos los tiempos: Pablo Emilio Escobar Gaviria. Al menos, en algunos aspectos.
Julio César Morales, junto a su nieto Camilo Vallejo, en su casa del barrio Buceo. Foto: Adrián Mariotti

Con Julio César Cascarilla Morales, gloria viva del fútbol uruguayo

La pelota ya no gira tanto, o al menos eso parece. Está ahí, tirada en el patio de una amplia casa del Buceo, a media cuadra de la rambla montevideana, esperando que la pateen y la manden a guardar. Esa pelota ya no es de cuero, ni siquiera es marrón: tiene un verde fluorescente y personajes animados del momento. A veces la patea Cascarilla, pero es de Camilo, uno de sus cuatro nietos. “Tomá, dale con la derecha, ahora con la zurda, levantá la cabeza, corré, vení”, grita con ímpetu el abuelo, estimulando con cariño a su nieto, que juega en Uruguay Buceo, un equipo de baby fútbol del barrio. “Yo lo llevo y lo acompaño. Mirá que juega bien. ¡No sabés cómo anda! Pero primero está el estudio, y en eso también le va bien”, aclara Julio César Morales, al tiempo que nos invita a pasar a su casa para comenzar la entrevista pautada con la diaria, a la que accedió con las condiciones de que fuera en su hogar y que su nieto pudiera estar presente.
Jugadores del Club Nacional de Football festejan la obtención del Campeonato Uruguayo Especial, ayer, en el Gran Parque Central. Foto: Pablo Vignali

Especial

Los tricolores se alzaron con la gloria y sumaron un nuevo título a sus vitrinas en esta edición distinta del fútbol uruguayo, con un torneo corto para amoldar las fechas en 2017, que tendrá un campeonato readaptado al calendario anual entre febrero y diciembre. Así como ahora, Nacional también había logrado el título en 2005 cuando el torneo se jugó de manera más corta, pero esa vez para ajustar el cronograma al calendario europeo. Ese equipo fue dirigido por Martín Lasarte, que logró el bicampeonato, y contaba en sus filas con Martín Ligüera.
Fernando Cabrera, técnico de Aguada, y Álvaro Ponce, técnico de Goes. / Foto: Santiago Mazzarovich. Foto: Santiago Mazzarovich

Con Álvaro Ponce y Fernando Cabrera, técnicos de Goes y Aguada

Esta noche se pondrá en marcha la Liga Uruguaya de Básquetbol 2016-2017 con el clásico entre los dos equipos más populares del básquetbol uruguayo: Aguada y Goes. El partido irá a las 20.15 en el Palacio Peñarol. Horas antes del gran duelo, un café en el barrio encontró a los entrenadores de los clásicos rivales, Álvaro Ponce (39) y Fernando Hechicero Cabrera (49) para compartir sus sensaciones previas al inicio del torneo. Un técnico que sigue en Goes y trabaja como biólogo y uno que debuta en Aguada y es encargado de ventas en una imprenta aportan un condimento interesante al siempre cargado duelo de vecinos.

Defensor goleó 5-0 a River en el Saroldi

Fue la tarde perfecta para los violetas. Todo lo que intentó, todo lo que aplicó, todo lo que predicó, le salió.
Santiago Urrutia. Foto: Federico Gutiérrez

Sueños veloces

Desde muy temprano, las ruedas formaron parte de la vida de Santiago Urrutia. El pibe que nació en Colonia, a mitad de camino entre Miguelete y Ombúes de Lavalle, lleva la pasión por los motores en la sangre, y eso lo llevó a triunfar a los 19 años. A los siete años ya sabía manejar, y desde los cinco compitió en Karting con rivales mucho mayores que él. A pesar de ser el mejor piloto uruguayo, no le gusta manejar en la calle porque se aburre, y prefiere dormir o mirar el celular, aunque reconoce que es medio “pesado” cuando es copiloto.
Esteban Batista. Foto: Lajos-Eric Balogh, AFP (archivo, octubre de 2014)

El pibe que soñaba con ser futbolista

Esteban Batista recorrió el mundo gracias al básquetbol, es el único uruguayo que jugó en la NBA y ahora, a los 32 años, luego de salir campeón en Italia con Olimpia Milano y de la buena actuación de la celeste en el Sudamericano de Venezuela, se hizo un tiempo para conversar con la diaria.
Sede de Boston River. Foto: Federico Gutiérrez

Camino al andar

La calle no daba para más. Los pibes del barrio querían competir y jugar en serio. Los más grandes, engreídos y pillados, no les daban importancia. Entre varios, bajo una de las pocas bombitas de luz que había en el frente de la casa de un vecino que trabajaba en UTE -en la esquina de Juan José Quesada y Juan Cruz Varela-, se fundó Boston River el 20 de febrero de 1939. Esa única luz encendida en la calle fue el factor social que unió a esos chiquilines que se morían por jugar al fútbol en el barrio Bolívar. Había grupo, pero faltaba el nombre.
Alfonsina Maldonado. Foto: Federico Gutiérrez

Un sueño

Las barreras hacia lo extraordinario superan la realidad. La historia de Alfonsina Maldonado, signada por una tragedia pero cargada de sueños, emociones y añoranzas, es un típico ejemplo. Las piedras gigantes que tuvo que esquivar a cada rato y los numerosos tropezones que no pudieron detener su camino marcaron la esencia de su vida y la llevarán a cumplir un sueño de siete minutos, a los 31 años, en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro 2016.
Jugadores de Rampla Juniors festejan el gol a Huracán de Paso de la Arena, ayer, en el estadio Olímpico. / foto: federico gutiérrez

Los mismos de siempre

No fue un mediodía cualquiera en la bahía de Montevideo. La noche del viernes debe de haber sido muy larga para todos los picapiedras. La noticia de la victoria de Boston River sobre Cerro en Melo confirmó el retorno del viejo Rampla Juniors al círculo de privilegio tras un año en la Segunda División Profesional. Ayer los rojiverdes le ganaron 1-0 a Huracán del Paso de la Arena.
Luciano Parodi. Foto: Federico Gutiérrez

La humildad de los grandes

Hace una semana, Hebraica y Macabi se consagró campeón de la Liga Uruguaya de Básquetbol (LUB) al vencer a Defensor Sporting en la definición. La gran figura del elenco macabeo, por su condición táctico-técnica, su talento y su madurez, fue el sanducero Luciano Parodi, que con sólo 22 años fue nombrado mejor jugador del torneo.
Leandro Sosa (c) festeja el primer gol de Danubio a Liverpool, ayer, en Belvedere. Foto: Pablo Vignali

Le tiran Ramos

Fue la tarde esperada y también la menos pensada. El hincha danubiano se entusiasmó en la semana cuando sus directivos confirmaron a Leonardo Ramos, el último director técnico campeón uruguayo con el club (2013-2014), para asumir la conducción en este mal presente del equipo de la Curva de Maroñas. Pero ni el más fanático imaginó que el retorno iba a ser tan agradable y que la iba a pasar tan bien en la fría tarde dominical de Belvedere.