Pablo Rocca - la diaria:

Las fronteras de dos narradores

Cincuenta años de la muerte de dos escritores del Uruguay profundo

Muerte de un librero

Diego González Gadea (1936-2018)

Rodó, los unos y los otros

Más allá del centenario

El libro, la lectura y el Estado

Cinco episodios uruguayos fundamentales

Balance de saberes

Reseña de "Fantasmas del saber (Lo que queda de la lectura)", de Noé Jitrik

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Febrero 30 narra la anomalía como norma, la imposibilidad que se enuncia desde su propio y notable título. Pero hay historias para contar sobre una serie amplia aunque no abrumadora de personajes, organizados desde la voz de un narrador que se focaliza -y se identifica- con la experiencia, los gozos y los padecimientos del protagonista: Sando, apócope de Sandokán pero también de Sandoval, noble español al que le cantó don Luis de Góngora y Argote, es decir el primer gran poeta barroco de la lengua castellana.

Dos modelos críticos complementarios

En estos tiempos rápidos pasa inadvertida la muerte de quienes se dedicaron a la investigación y la crítica. Poco se ha dicho sobre el investigador y gran profesor Adolfo Prieto, fallecido en su ciudad natal, Rosario de Santa Fe, el 3 de junio; poco se ha escrito también sobre su notable alumna y compaisana Josefina Ludmer, quien murió el 9 de diciembre en Buenos Aires. Cada cual hizo una obra inevitable para comprender la literatura y la cultura rioplatenses.

La poesía o la vida

La muerte de Enrique Fierro muy lejos de su país, del que -según decía- cada vez se sentía más ajeno, pero del que vivía pendiente, opaca el tiempo en que entregarse a la poesía parecía tener un sentido pleno. Su obra desafía esa "permanencia" que conquistará cuando se le preste la merecida atención. Perdimos a un ser jovial, refinado y generoso, al tiempo que atravesado por una dolorosa conciencia de la incomodidad en un mundo que había acorralado sus visiones y valores. Perdimos -y nos queda- un poeta extraordinario.

Lo esencial reconocido

Ida Vitale (Montevideo, 1923) acaba de recibir el Premio Internacional Alfonso Reyes, uno de los más importantes que se otorga en América Latina. Reside en Texas (Estados Unidos) desde hace un cuarto de siglo; pasó una década de exilio en México (1974-1985) y, antes, medio siglo en Montevideo, donde publicó inconfundibles libros de poesía desde 1949, tanto como esporádicas y punzantes notas críticas.

Cumplir con un destino

A quien desde hace un cuarto de siglo se acostumbró a vivir pendiente de los viernes para leer El País Cultural le costará creer que llegue ese final. Costaría menos creer que haya sido una decisión adoptada por una empresa más comprometida con el lucro que con la reflexión y la cultura artística que, digan lo que quieran algunos vanos teóricos posmodernos, es desinteresada e inviable como negocio.