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Carlos Aguiar, Santiago Fogst y Luciano Cardinali, ayer, tras el gol de Fénix ante Rampla en el parque Capurro · Foto: Pablo Nogueira

¿Me quedo contigo o te llevo conmigo?

Fénix no baja ni se baja. Al ganarle a Rampla Juniors por 1 a 0, estiró la convivencia con la paradoja: escolta al líder del Torneo Clausura mientras intenta zafar de la zona de descenso. Una versión futbolera del multiempleo. ¿Qué mejor que pelear un campeonato para no bajar? Es una manera de perseguir el objetivo de quedarse en la A que marca a fuego su historia, pero de hacerlo con la moral alta.
Antonio Pacheco, ayer, tras convertir el segundo gol de Peñarol ante Liverpool en el estadio Centenario.  · Foto: Javier Calvelo

Peña rol

Esto es Peñarol: pelota al piso, combinaciones en velocidad y presión de la buena. La otra cara, la hija de las derrotas de los últimos años que volvió pesadas varias de las mochilas más recientes, parece haber desaparecido. Al menos, el equipo de Diego Aguirre transmite la sensación de canalizarla de otra manera. Como si por cada deuda pendiente hubiera un motivo más para empeñarse en cumplir con un libreto agradable a los ojos pero también efectivo. El partido ante Liverpool fue tan duro como bien ganado.
Diego Vera y Sergio Blanco, ayer, tras el tercer gol de Nacional a Liverpool en el estadio Centenario.  · Foto: Victoria Rodríguez

Puede Sergio

Antonio Pacheco y Alejandro Martinuccio, ayer, tras el cuarto gol de Peñarol ante Wanderers en el estadio Centenario.  · Foto: Javier Calvelo

Todas las emociones

Cuando Pacheco marcó el 3 a 0 al comienzo del segundo tiempo, nadie se imaginó que 34 minutos después Wanderers arañaría un empate con sabor a hazaña. No hubiera sido justo con Peñarol, pero pudo ser. Puerari perdió un mano a mano ante Sosa. Fue en plena arremetida bohemia, poco antes del definitivo y merecido 4 a 2 convertido por Martinuccio en tiempo suplementario. Peñarol debutó con una victoria y confirmó que se propone hacer las cosas mejor que antes. No es poco.
Nicolás Lodeiro, de Nacional, y Sebastián Sosa, de Peñarol, ayer durante la jugada del segundo gol de Nacional en el Estadio Centenario.  · Foto: Javier Calvelo

Nacional y popular

Hay clásicos que ascienden a la categoría de "el clásico de...". En cualquier mesa uruguaya de bar de 2025 o 2032 los más memoriosos y babosos hinchas de Nacional hablarán del clásico de la goleada cuando recuerden el último Nacional-Peñarol de la década en retirada. El 3 a 0 de ayer será una carta a jugar ante cualquier recuerdo similar pero útil para los intereses de sus contendientes, porque la diferencia fue una de ésas que se aprecian de tanto en tanto.
Diego Pérez, Nicolás Lodeiro y Mauricio Victorino, festejan la obtención de una plaza en Sudáfrica 2010.  · Foto: Javier Calvelo

Adentro

Sufriendo, como siempre, la celeste de Tabárez logró el objetivo de clasificación para el Mundial de Sudáfrica 2010.
Emiliano Alfaro e Ignacio Medina de Liverpool y Diego Sosa de River Plate, ayer, en el Parque Saroldi tras el cuarto gol de Liverpool.  · Foto: Victoria Rodríguez

Líderpool

Esto es para Tinelli

Con un planteo conservador pero efectivo para cerrarle los caminos a un rival necesitado, River Plate sacó un empate a 1 de su visita a Bahía e hizo más historia en la Copa Sudamericana al sellar su clasificación a cuartos de final. El equipo de Carrasco jugó con la tranquilidad que le dio la carta más alta que tuvo en el mazo, el 4 a 1 que consiguió en el encuentro de ida disputado en Montevideo.
Luis Suárez festeja con sus compañeros tras convertir el primer gol de Uruguay ante Colombia, ayer en el Estadio Centenario.  · Foto: Sandro Pereyra

Tres adentro

Ayer la celeste liquidó sobre el final un partido complicado contra Colombia, y quedó sexta a sólo un punto de Argentina