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Humano, demasiado humano

Vivimos un tiempo determinante con respecto a la escritura. Lo afirma Ewan Clayton cuando sostiene que, como pocas veces en la historia del alfabeto latino (concretamente dos: cuando se pasó de los rollos de papiro a los libros de vitela en la Antigüedad tardía y cuando Gutenberg inventó la imprenta de tipos móviles a fines del siglo XV), “estamos presenciando la introducción de nuevos medios y herramientas”.
El libro rojo, de Carl Gustav Jung. El
Hilo de Ariadna, Buenos Aires, 2012.
656 páginas

En una selva oscura

Si algo debe afirmarse al comenzar cualquier revisión de "El libro rojo", es que se trata de una obra inconclusa, cuya escritura le llevó a Carl Gustav Jung (1875-1961) 16 años. En parte diario de visiones y de sueños, en parte bitácora de un viaje por el inconsciente personal, en parte campo de pruebas para sus ideas más renovadoras, el psiquiatra, ensayista y psicólogo suizo la comenzó en 1914, cuando comenzaba la Primera Guerra Mundial y, según el historiador Eric Hobsbawm, terminaba el largo siglo XIX.

Ceux-qui-ne-comprennent-pas: Darío según la RAE

Al nombre Rubén Darío responden sujetos tan diversos que a veces se contraponen y aun se niegan: el niño poeta, el espantacuras, el corresponsal de La Nación, el embajador, el borracho perdido que olvida sus versos, el amor de Francisca Sánchez, el fundador de escuela, ignorado por su maestro Verlaine, mimado en España, idolatrado en media América hispánica, el torremarfilista, el raro, el lírico decadente, el enfermo de parisitis, el poeta social, el fatuo, el cronista, el renovador de la lengua, el mestizo con manos de marqués.
Federico de los Santos. Foto: Iván Franco

Alderaan no está tan lejos

1. Decía que no le gustaba la poesía, pero no era cierto. Un día, en un cumpleaños triple, mientras en el sótano tocaba Iván & Los Terribles, me habló de un soneto de Borges, “Buenos Aires, 1963”, que luego supe que había musicalizado y que aquella noche recitó de memoria. Los dos primeros versos (“Y la ciudad, ahora, es como un plano / de mis humillaciones y fracasos”) y Google Maps le habían inspirado una idea “millonaria”: una app llamada Borges GPS, en la que el usuario podría marcar los puntos de la ciudad en los que había tenido experiencias desagradables, usando tres íconos: un dedo para abajo, un corazón roto, una calavera.

Dos mujeres

Virginia Woolf (1882-1941) y Sylvia Plath (1932-1963), además de su lugar principal en los movimientos o estilos literarios con los que se las identifica (el modernismo inglés y la poesía confesional, respectivamente), de su estatus de emblemas feministas, de haber estado casadas con artistas (el teórico político y narrador Leonard Woolf, el poeta Ted Hughes) y de la luctuosa sombra de sus suicidios (por agua, por aire), comparten lugar en uno de los catálogos editoriales más interesantes del mundo hispano.
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Historias y reflexiones en torno a felinos

“Cazar ratones es su placer, / cazando palabras paso yo las noches”, dice al final de su primera estrofa un poema irlandés del siglo IX, que canta las similares rutinas de un monje y su gato. Posiblemente esa sea la primera obra literaria escrita en las islas británicas de un hombre a su minino, pero no sería la última. Famosa es también, por ejemplo, la “Elegía por la muerte del gato favorito del Dr Johnson”, dedicada por Percival Stockdale a ese felino, llamado Hodge, en 1778.

El género en disputa

“Hay algo en los cruceros de lujo que es insoportablemente triste”, escribió David Foster Wallace en un ensayo publicado en la revista Harper’s en 1996. En un crucero de lujo termina la tercera temporada de Transparent, la serie que ha puesto cuerpo, en sus meros 30 episodios de menos de media hora cada uno, a la profunda melancolía que alumbra, como el sol negro de los alquimistas, nuestros tiempos.
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Reseña de "Las deudas del cuerpo" y "La niña perdida"

Tal vez la mejor forma de entender la tetralogía napolitana de Elena Ferrante (seudónimo tras el que se esconde la más reconocida novelista italiana de la actualidad) sea a través de un concepto que proviene de su dialecto.