Juan Benítez - la diaria:

Lejos de la meta

La coyuntura económica de Uruguay, caracterizada por un importante crecimiento y un nivel de desempleo históricamente bajo, se ve amenazada por una aceleración inflacionaria, principal preocupación del equipo económico del gobierno. De esta forma, la inflación se erige como una de las principales amenazas a la estabilidad y, con ello, al crecimiento económico. No obstante, las medidas adoptadas para combatirla resienten la competitividad y nos encarecen respecto a nuestro principal socio comercial, Brasil.

Déjala que suba

La persistencia de presiones inflacionarias, tanto domésticas como internacionales, provocaría la decisión de elevar la tasa de interés de referencia en la próxima reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central del Uruguay (BCU). Si bien ello induciría una nueva caída del tipo de cambio y un deterioro de la competitividad, compensaría a nivel regional la apreciación de las monedas de Brasil y Argentina.

La mano visible

El proceso de apertura de la economía del país en las últimas décadas no es homogéneo, subsistiendo sectores que gozan de una alta protección de la competencia internacional mediante barreras arancelarias. La protección tiene consecuencias negativas en la productividad de las empresas protegidas, pero su existencia deviene de la necesidad de lograr un equilibrio político que haga viable la liberalización comercial.

Propiedad distributiva

A partir de 2008 el gasto en educación y salud se ve incrementado, a la vez que se verifica un importante avance en materia de salud en lo que refiere a cobertura y progresividad. A su vez, la distribución por género, edad y localización geográfica permite observar un incremento del peso relativo de las mujeres, los jóvenes y la población del interior del país en el conjunto del gasto. Todo esto en un entorno en que el gasto social crece en términos reales y también como proporción del Producto Interno Bruto (PIB).

Estado de mixtura

El gobierno se dispuso a practicar una intervención más decidida en el mercado cambiario con el propósito de elevar la cotización del dólar como vía para mejorar la competitividad del sector exportador, en momentos en que el tipo de cambio real, en particular el extrarregional, se sitúa por debajo de su promedio histórico. Para ello decidió que la operativa sea llevada adelante por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en lugar del Banco Central (BCU), tanto en lo que refiere a la compra de moneda extranjera como a la emisión de deuda para “esterilizar” el exceso de liquidez que genera. Esta vocación de intervenir motivó incluso el planteo de fijar un valor de equilibrio del dólar entre los 21 y los 22 pesos, activando un incipiente debate rápidamente acallado desde el propio oficialismo.

Imagina

Aunque la economía de América Latina creció sostenidamente en los últimos años, la desigualdad en la distribución del ingreso y la riqueza aumentaron, al punto que continúa siendo la región más desigual del planeta. Pese a esa expansión reciente, el subcontinente se alejó de los países desarrollados y de algunas economías emergentes, particularmente de Asia, que experimentaron un despegue en las últimas décadas. El economista Luis Bértola, ex decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República y actual coordinador de la Maestría y el Doctorado en Historia Económica de esa casa de estudios, disertó sobre estos temas en una jornada organizada por el Centro de Estudiantes de Ciencias Económicas y la cátedra de América Latina de esa Facultad.

El oro y el moro

La capacidad de acción de la política monetaria para incidir en forma efectiva en el tipo de cambio, habida cuenta de los objetivos de inflación postulados por el Banco Central (BCU), la utilización del tipo de cambio real como indicador relevante de la competitividad y la eventual existencia de “atraso cambiario”, centraron recientes debates de analistas locales respecto del rol que le cabe a la autoridad monetaria en la actual coyuntura económica.

Todo no se puede

“La competitividad es un factor que está influenciado por múltiples dimensiones y por lo tanto la posibilidad de afectar la competitividad global de una economía desde la política monetaria es algo extremadamente limitado en general, y particularmente en Uruguay”, sostuvo el presidente del Banco Central (BCU), Mario Bergara. El jerarca defendió la intervención de la autoridad monetaria en el mercado cambiario para “mitigar la volatilidad” de esa variable de “enorme importancia” para el país.

Dale campeón

Uruguay retomaría en 2010 el crecimiento experimentado en el quinquenio culminado en 2009, previo a la crisis internacional, cuando la economía, “a buen ritmo”, se expandía a una tasa acumulativa anual de 6,1%. Para este año se espera que la actividad crezca en el orden del 6%, que mejoren las cuentas fiscales y que el desempleo experimente otro descenso. Se estima que los efectos de la crisis europea no serán de entidad para el país.

Con viento a favor

Uruguay goza de condiciones internacionales especialmente propicias para continuar experimentando elevados niveles de crecimiento económico. El economista Gabriel Oddone resaltó lo favorable de la coyuntura internacional para la economía uruguaya y señaló que si bien el país tiene mayores fortalezas para enfrentar choques externos, en el corto plazo debe ser prudente en el frente fiscal y atar la evolución salarial al incremento de la productividad. Para el largo plazo recomendó abordar las carencias en capital humano, infraestructura e inclusión social.

Microdesempeño

El proceso de apertura externa e integración regional que ha caracterizado la estrategia de inserción del Uruguay en el mundo ha provocado diversos impactos en el desempeño de la economía del país, tanto en lo que refiere a la dimensión macroeconómica como al espacio más particular de los distintos sectores productivos. Recientemente, las docentes e investigadoras del Departamento de Economía de la FSC (Udelar), Dayna Zaclicever y Laura da Costa Ferré, ganaron el primer premio en la edición 2009 de la competencia Japanese Award for Outstanding Research on Development de la Global Development Network, siendo las primeras uruguayas en obtener ese galardón.

A favor de los pequeños

La asistencia de adolescentes a centros de estudio “se podría incrementar entre 6 y 8 puntos porcentuales” por el nuevo régimen de Asignaciones Familiares vigente desde 2008, con impactos más notorios entre “los jóvenes ubicados en hogares de ingresos más bajos”. El programa “también reduciría significativamente la indigencia y en menor medida la intensidad y severidad de la pobreza”, según un trabajo de cuatro economistas de la Udelar, que evalúa los impactos de la reforma en “asistencia escolar en adolescentes, pobreza, desigualdad y oferta laboral de los adultos”.

Interesados

La apertura externa de la economía, la diversificación de las exportaciones y la incorporación de valor a la producción exportable como estrategia de inserción internacional recogen amplias coincidencias entre los partidos, con la excepción de Asamblea Popular (AP). Ese panorama surgió del intercambio que tuvo lugar en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de la República entre William Yohai, de AP, Iván Posada, del Partido Independiente (PI), Isaac Umansky, del Partido Colorado (PC), Gustavo Licandro, del Partido Nacional (PN), y Fernando Lorenzo, del Frente Amplio (FA).

Los surcos abiertos

La alta volatilidad verificada en 2008 en los precios de los activos financieros, energéticos y materias primas de origen agropecuario, y en particular de los alimentos, precipitó una “crisis de precios con consecuencias en el abastecimiento” que evidenció la interrelación entre los mercados de cada rubro. A pesar del descenso registrado en el segundo semestre de ese año, “los determinantes de demanda y oferta de largo plazo” señalan que los precios seguirán al alza, según una investigación presentada en Montevideo.