Elvio Gandolfo y Gabriel Sosa.

Violencia de género

En 2008 salió a la calle la colección argentina Negro Absoluto, dirigida por el escritor argentino Juan Sasturain, quien pretendía la recuperación de un policial local porteño, o al menos bonaerense. Uno de sus primeros títulos, El doble Berni, fue escrito a dúo por el uruguayo Gabriel Sosa y el rosarino-montevideano Elvio Gandolfo; recientemente, esa saga contó con una segunda entrega, Los muertos de la arena. Sobre estas obras en colaboración y sobre el policial como género conversamos con los autores.

El confort utópico

En los últimos años ha habido un resurgimiento de las novelas con personajes marginales y entornos de mucha pobreza, pero intentando no llegar a la solemnidad ni el dramatismo. Es decir, sin caer en la celebración, se trata de contar determinadas historias que no necesariamente tienen que ser trágicas y dolorosas. Al menos en nuestro país, con resultados muy dispares, se podría hablar de Palcante (2007), de Andrés Ressia Colina, Sucios (2009), de José Fonseca, Mediomundo (2009), de Mauricio Rosencof, y El pañuelo del mago, de Fernando Villalba (2009).
Aniceto.

Crónica de un tipo volando

Como cantante pop o como dirigente peronista histórico, Leonardo Favio da pie a juicios diversos. Hay otro campo, en cambio, en el que el consenso sobre su trabajo crece: se trata de uno de los creadores más fermentales de la cinematografía argentina. Desde la semana pasada Cinemateca Uruguaya está repasando esa trayectoria; en tanto, el teatro Solís se apresta a proyectar, desde el jueves al domingo, la remake de su ballet fílmico Aniceto. Buen momento para ponerse al día con un artista que se valoriza día a día.
Ilustración: DGP

Anarquista oficial

En tiempos de centenarios literarios, este 2010 marca el siglo de la muerte de Florencio Sánchez, el dramaturgo más importante del país. Con el impulso de la Dirección de Cultura, su obra es revisada y repensada desde diversos ángulos, que incluyen desde un concurso de adaptación radial (ganado por Carlos Rehermann) hasta la puesta en circulación de sus piezas más conocidas. Pero no sólo la obra de Sánchez tuvo una incidencia determinante durante el 900, sino también su militancia política en el anarquismo rioplatense. Sobre este tema hace unos meses se editó un estudio de Pascual Muñoz, y es de próxima aparición Un Sánchez libertario, del investigador Daniel Vidal (Facultad de Humanidades, Udelar). Con ellos hablamos sobre ese otro Sánchez.
César Aira

Lo cortés y lo irónico

No sólo es creador de una obra extensa, original y apreciada por la crítica, sino que también cultiva su imagen con cuidado, por ejemplo, retaceando sus entrevistas en Argentina o dándoles su nombre a personajes de sus propias ficciones. César Aira (Coronel Pringles, 1949) es una figura central de la literatura argentina contemporánea y la cabeza visible de una línea que se remonta a una gran tradición rioplatense.
Fernando Vallejo

Dardos de un apocalíptico cortés

Aunque en persona no exhibe la virulencia de su literatura, Fernando Vallejo (Medellín, 1942) estuvo en Montevideo presentando su última novela, El don de la vida, y compartió, cortés y amable, sus opiniones venenosas con la diaria. Formado en Filosofía y Letras en Bogotá y en dirección de cine en Roma, Vallejo hizo tres películas en México (país en el que reside tras renunciar a la ciudadanía colombiana) y luego comenzó a escribir novelas; La virgen de los sicarios (1994) y El desbarrancadero (2001) son dos de las más resonantes.
Sucios

Los nuevos centros

Reseña. Libro: "Sucios", de José Fonseca. Demasiado tiempo le costó a los agentes de la cultura darse cuenta de que lo que llamaron durante mucho tiempo “marginal” ahora es una comunidad que cuenta con un estilo de vida propio, con sus reglas de convivencia y formas de vincularse, sus prioridades y su lenguaje, su economía y jerarquías, y que ese nuevo sujeto es cada vez más protagonista de la vida social de nuestro país.
Autorretrato

El pasado de la muerte

A pesar de que la “historia oficial” del 68 uruguayo se empeña en negar la conexión con las facetas más lúdicas del movimiento juvenil internacional de la época, tres muestras (ya finalizadas) sobre la producción plástica de Ibero Gutiérrez y una selección de su poesía prueban lo contrario. Además, terminan con el mito exclusivo del mártir estudiantil y revelan a un artista prolífico, multifacético y en sintonía con las vanguardias globales.