David Zambrano en el Auditorio del SODRE. Foto: Santiago Mazzarovich

Espontaneidad arraigada

David Zambrano nació en Venezuela en 1960. Vino por quinta vez a Montevideo (la primera fue en 1996) a realizar dos talleres y presentar en la sala Hugo Balzo las obras "Un solo para Mr Folk" y "Holes", gracias a la gestión independiente de Catalina Chouhy, Carolina Besuievsky y Cecilia Ivanier, con el apoyo del Instituto Nacional de Artes Escénicas, la división Danza de la Escuela de Formación Artística del SODRE y el Instituto Superior de Educación Física (ISEF).
Lobo, te amo (una ficción muerta). Foto: Jonatan Kluk

Emergentes y emergencias

Sábado 20 de febrero de 2016. En un medio cultural que oscila entre la desazón que produce el nuevo gobierno argentino en sus primeros meses, las ganas de salir a romper todo y la certeza de que es necesario (quizá más que nunca) seguir haciendo cosas juntos y resistiendo desde la cultura y el arte, empieza el Festival Internacional de Danza Emergente de Buenos Aires (FIDEBA). En su segunda edición y producido en forma independiente, es posible gracias al trabajo de un equipo cuya proximidad interpersonal alimenta el trabajo colaborativo.

Patrones de la vereda

Carlos Gardel y Zelmar Michelini / Isla de Flores y Cuareim: el punto de salida. La primera cuadra de las llamadas es diferente. No hay vallas ni sillas a la venta, la gente parece conocerse o seudoconocerse, y las casas están abiertas a la entrada y salida de gente. La angostura de la calle y la proximidad sin barreras con un público apasionado les da a las comparsas un arranque familiar, caluroso, intensificado.
Desfile de Llamadas, el jueves. Foto: Federico Gutiérrez

Una crónica inexperta

Escribir sobre las Llamadas -un acontecimiento muy cubierto por la prensa y sobre el que hay expertos, miles de asistentes que ven con sus propios ojos y toda una comunidad relacionada ancestralmente- es difícil, pero también, por todo eso, divertido. Pueden ser vistas desde muchas perspectivas, y en este caso me proponía mirarlas desde lo coreográfico, pero no para analizar lo que hacen en ese terreno las comparsas, sino para mirarlas como coreografía integral.
Ensayo de la comparsa Elumbé, en Piedras de Afilar y 18 de Diciembre. Foto: Federico Gutiérrez

Febrero en enero

Malvín es uno de los barrios donde el boom del candombe se sintió fuerte hace unos diez o 15 años. Dentro de un perímetro de no mucho más de 30 cuadras se juntan y salen hoy en día La Gozadera, La Figari, Elumbé, La Dominó y La Chilinga. Elumbé ha estado entre los primeros puestos de las Llamadas en los últimos años, sus referentes señalan que es un gran mérito para una “comparsa de barrio”, sin grandes patrocinadores y que busca dar prioridad a lo cualitativo.
Festival Internacional de Contact Improvisación. Foto: André Olmos

Gente feliz de estar en su cuerpo

Desde el fin de semana se bailó en Montevideo el sexto Festival de Contact Improvisation en el Instituto Superior de Educación Física (ISEF).
Us. Foto: Koen Van Der Heijden

Ser con

Haciendo uso del recorte teatral y de las posibilidades de enunciación que el nicho de lo espectacular ofrece, "Us" propone investigar qué pasa con ese contacto cuando se sustrae del resto del mundo y se toma a la pareja como unidad de encuentro.
La caída de las campanas. Foto: Lucía Coppola

Caer para levantarse

No hay unanimidad acerca de los números, pero la cantidad de mujeres asesinadas en Uruguay alarma. "La caída de las campanas" es una performance que, a partir de esta problemática, se realiza en la calle cada vez que se produce un feminicidio.
Como se vuelve siempre al amor. Foto: Mariano Gallardo

El tiempo abierto y su después

Este sábado a las 20.00, con entrada libre, se presenta en el teatro Florencio Sánchez del Cerro la obra de danza "como se vuelve siempre al amor", que aborda los años de la dictadura en Uruguay. La obra pregunta “cómo vivimos en los años de dictadura. Cómo volvimos siempre a la vida, a nuestras vidas, al país amado, a los amores, al amor". Su directora, Yvonne Pahlen, vivió “en cuerpo propio” la dictadura y sus consecuencias, y habló con la diaria acerca de la obra.
Fuá. Foto: Eva Fariña

Sacar la lengua

En la ficha técnica de "FUÁ" no hay sonidista porque son las voces, el murmullo, la palabra disociada de su contexto y de sus referentes, la respiración, la carne y el golpe del cuerpo en el piso los que construyen musicalidad. Es la última creación de Federica Folco, junto a Florencia Delgado, Matías Chocho, Juan Núñez, Cecilia Graña, Tiago Rama, Martina Gramoso, Sofía Lans, Candai Calmon, Sebastián Niz (en escena) y la iluminación de Ivana Domínguez.
Ir y volver. Foto: Nahuel Pagani

Pasado y presente

"Ir y volver", la última creación de Leticia Ehrlich con el grupo de danza Ménades, se presentó el 2 y el 3 de setiembre en la sala Hugo Balzo del SODRE. La obra se centra en experiencias y consecuencias de la dictadura que según las artistas han sido poco exploradas, como las de quienes, fuera de la tipología de víctimas exiliadas, presas o muertas, sufrieron de otros modos la represión y el miedo. El plano del sentimiento es la fuente de inspiración y la materia prima de la propuesta escénica.
Metacuerpo. Foto: Noelia Silvera

Danza que mora en la filosofía

Esta iniciativa está en manos y cuerpos de artistas jóvenes y emergentes que, además de proponer un modo de producción que prescinde del dinero para valorizar otros tipos de recursos, explorando algo así como un sistema de trueque en la producción artística, plantea preguntas sobre las posibilidades de cruce entre lo filosófico y lo coreográfico.
Sheila Ribeiro. Foto: Mikael Vonojovic

El cuerpo es sensaciones de gente por ahí

La brasileña-canadiense Sheila Ribeiro se autodefine como artista interesada en las dinámicas de comunicación contemporáneas. Explora ilusión, deseo, dislocamiento y cuerpo, poetizando tensiones estético-políticas de las culturas mediante conceptos, eventos, coreografías, instalaciones, audiovisuales, psicoesculturas y arte web.
Episodios nocturnos coreográficos. Foto: s/d de Autor

Nocturno de la nostalgia

Como concreción de un proyecto ideado hace algunos años por el director del Ballet Nacional del Sodre, Julio Bocca, la compañía presenta una creación original basada en la pieza que marcara el inicio de sus 80 años de heterogénea historia institucional y escénica. Con la libertad que permite una recreación, el espectáculo “Nocturno” hace alusión a aquel pasado desde una mirada contemporánea y volcada hacia el futuro. El programa que se estrena hoy y se presentará hasta el 23 de agosto, bajo el título común "Episodios nocturnos coreográficos", también incluye otros dos estrenos, a cargo de sendos dúos.
El árbol de naranjas. Foto: Cecilia Silva

Distopía para niños

"El árbol de las naranjas" es una obra que se organiza en torno a una distopía -que, al contrario de la utopía, designa un otro tiempo-lugar con connotaciones negativas- que nos es presentada por medio de cuatro personajes: la octogenaria Señorita L (Paola Larrama), el señor Boniato (Germán Weinberg), el sobrino (personaje ambiguo en términos dramatúrgicos y de género interpretado por Karen Halty) y la mensajera, una patinadora amnésica que se guía por olores pero ha olvidado partes de sus mensajes (Solís). Llevando una vida incomunicada con el afuera y un tanto detenida, L escribe cartas a su sobrino mientras espera su visita, mientras que Boniato ya no repara nada y se dedica a registrar en su bitácora (un grabador de audio anacrónico respecto del universo estético del ambiente) los hechos de días que no puede situar en el correr del tiempo.
Rite of Spring Extended. Foto: Tomás Tanielis

Consagración danesa

"Rite of spring extended", que recibió en su país el Premio Nacional de las Artes Escénicas en la categoría Danza en 2014, puede ser vista con entradas de entre 100 y 500 pesos. Además de las funciones de hoy y mañana el Programa de Formación Profesional del Teatro Solís ofrece un encuentro con su director mañana a las 19.00.
Underscore Global. Foto: Julio Pereira

Nombrar lo improvisado

Underscore Global es un evento internacional de una comunidad que también lo es y cuyas características no son fácilmente asimilables ni al campo artístico ni al social ni al terapéutico. Esta comunidad, que ha crecido enormemente en los últimos años, traza un singular circuito de movilidad entre sus eventos, maestros y festivales, explorando la posibilidad de lo familiar, a micro y macroescala, por medio de una danza en la que dos extraños pueden tener un contacto íntimo.