Entre cemento y gelatina de plata

Fresnedo Siri. Una muestra rescata parte de la importante obra fotográfica del destacado arquitecto

La cátedra sobre el pasto

Exposición "Jesualdo: la palabra mágica", en el Museo Figari

Vendiendo sensaciones (carísimas)

A dos décadas de la exposición "Sensation"

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Premio Montevideo

El lado nítido de la luna

Retrospectiva de Cuneo en el MNAV

Esta es una nota sobre Magritte

50 años del fallecimiento del belga René Magritte, un artista del desconcierto

Santo remedio

Vademécum, muestra fotográfica del argentino Emmanuel Borao en el Centro de Fotografía

Selfie-made artists

Muestra colectiva "Sobreexposición", hasta el 27 de agosto en el Espacio de Arte Contemporáneo

Diagramando épocas

Retrospectiva de Horacio Añón, en el Museo Nacional de Artes Visuales, hasta el 23 de julio.

El tronco y sus ramas

Bajo la corteza. Walter Deliotti, Hugo Giovanetti, Mario Lorieto y Manuel Otero. Curadora: Sonia Bandrymer. Museo Gurvich (Sarandí 524), hasta el 21 de julio.

La bolsa y la vida

“Quiso tirarse bajo el vagón, pero le fue difícil desprenderse de la cartera, cuyas asas se le enredaron en la mano, impidiéndole ejecutar su idea con aquel vagón. Tuvo que esperar el siguiente. [...] Y en el preciso instante en que ante ella pasaban las ruedas delanteras, Ana lanzó lejos de sí su cartera y, encogiendo la cabeza entre los hombros, se tiró bajo el vagón”. Así, en lo que sigue siendo, quizá, el más famoso suicidio de la literatura mundial, el de Ana Karenina, León Tolstói inserta el detalle de la cartera como último atasco (o, al revés, la última posibilidad de salvación, no aprovechada) y, en cierto sentido, como metáfora del mismo personaje, ya que antes de tirarse, tira el “saquito de viaje” (así se ha traducido al español, en ocasiones, “la cartera de Ana”).

La necesidad de buscar lo imposible

Nacido en 1947, es sin duda uno de los más incisivos críticos y teóricos latinoamericanos de arte. El paraguayo Ticio Escobar, también docente y director del Centro de Artes Visuales Museo del Barro (dedicado en gran parte a piezas de arcilla y barro hechas por indígenas desde la época precolombina), estuvo la semana pasada en Montevideo, donde dio dos charlas en CasaMario y participó en otras actividades de encuentro, como las que ya son costumbre en ese proyecto cultural colectivo con sede en la Ciudad Vieja (Piedras 627-629). la diaria habló con Escobar de algunos de los temas que lo vienen ocupando últimamente y de otras cuestiones.

Artista con todas las letras

Que “nuestro” primer artista polifacético de peso, Juan Manuel Besnes e Irigoyen, haya nacido en el año del comienzo de la Revolución Francesa, en la lidiante España y, más precisamente, en San Sebastián tiene algo de sugestivo: la Historia -mejor dicho, su metódica representación- será uno de sus intereses principales, aunque trasladada al continente y a Montevideo, la ciudad a donde llegó cuando tenía 20 años. Ahora, el renovado Museo Histórico Nacional (MHN) -posiblemente el más acogedor que tenemos en la actualidad, luego de una reforma importante que revitaliza la morada colonial de Juan Antonio Lavalleja y une cálidos ambientes amueblados en forma refinada con el banano exuberante del patio- le dedica una generosa y merecida retrospectiva.

750 años del nacimiento de Giotto di Bondone

Un aniversario tan contundente, de tres cuartos de milenio, puede incitar a una magnificación exagerada. Sin embargo, hablando aquí de Giotto -cuyo nacimiento la mayoría de los expertos ubica en 1267 en Vicchio, provincia de Florencia-, no es nada hiperbólico sostener que la idea occidental de realismo, a nivel visual, tiene su raíz en la producción pictórica del toscano. Tras él, la mirada sobre la realidad y la forma de representarla asimilaron rasgos que se han refinado enormemente, pero que conservan siempre aquella pulsión “mimética” de la vista que Giotto promovió, en detrimento de la rigidez y chatura (absolutamente buscadas) típicas de la cultura bizantina que lo había precedido.