Riccardo Boglione - la diaria:
Muchachas en el campo.

El mundo cuadrado

“Me he transfigurado en el cero de la forma y me he rescatado del lodazal de inmundicias del arte académico”. Eso proclamaba, altanero y drástico, el ruso Kazimir Malevich (1878-1935) en su Manifiesto suprematista de 1916, estableciendo los dos polos de su acción renovadora, embebida de agitaciones socialistas y radicalismo futurista, rociados con generosas gotas de misticismo: por un lado, la regeneración formal mediante un abstractismo rigurosamente geometrizante; por el otro, una separación neta de la encorsetada retórica realista decimonónica. Antes de llegar a aquel punto álgido -para su carrera y para el panorama pictórico del siglo XX-, Malevich atravesó distintas fases e inquietudes, acumuladas en la primera sala y parte de la segunda de la no muy extensa (unas 50 piezas) pero sí muy intensa retrospectiva que le dedica Fundación Proa.
Las lavanderas en el Paraguay, de Milo Beretta.

Representaciones artísticas del trabajo en Uruguay

La representación sistemática en las artes plásticas del trabajador -como hoy pensamos al trabajador occidental, sujeto con (más o menos) derechos- es relativamente reciente y se ha resuelto, en la mayoría de los casos, en la imagen de alguien que dignifica su función social o de un explotado: entrada en las posibilidades temáticas del mundo artístico que por supuesto tuvo, y debería tener aún, colosal importancia.
Cuauhtémoc Medina. Foto: Santiago Mazzarovich

Una charla con el crítico y curador mexicano Cuauhtémoc Medina

Para presenciar la reciente inauguración del 57º Premio Nacional de Artes Visuales, el mexicano Cuauhtémoc Medina, integrante del jurado junto a Manuel Neves y Verónica Panella, viajó fugazmente a Montevideo. la diaria aprovechó la ocasión para conversar sobre el premio, y mucho más, con uno de los críticos y curadores más reputados del continente. Medina, nacido en 1965, es doctor en historia y teoría del arte, e investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México.
José Manuel Broto. Foto: Pablo Vignali

Lo complejo de la síntesis

Figura central de la pintura española de las últimas décadas, José Manuel Broto estuvo en Uruguay y presentó la muestra Mundo, que estará hasta el 19 de noviembre en el Centro Cultural de España (CCE, Rincón 629) y en la galería Xippas (Bartolomé Mitre 1395). la diaria aprovechó su visita para charlar de pintura y otros asuntos.
David LaChapelle: Diálogos
imaginarios/Iluminación (Fundación
Unión, Plaza Independencia
737); Símbolos de inmortalidad
(Espacio AGADU, Canelones
1122); Contemporaneidad (Centro
de Fotografía, 18 de Julio 885);
Posmodernidad (Espacio de Arte
Contemporáneo, Arenal Grande
1929). Curador: Abel González.
Hasta el 3 de setiembre

Santo glamour

En junio Montevideo fue tomada por asalto por uno de los tres o cuatro fotógrafos más populares del mundo, David LaChapelle. Ese estadounidense, glamoroso retratista de celebridades, niño prodigio que arrancó su carrera bajo el ala de Andy Warhol, cantor de los ricos y famosos y de los pobres y marginados (numéricamente, un poco más de los primeros), “ocupa” cuatro lugares de exposición con diferentes series de fotos que recorren su carrera, de 1984 a 2013. Quien se haya perdido alguna pieza importante de su abundante producción -muchos conocen algo de él, debido a la monstruosa circulación de sus fotos en revistas y a los videos musicales con su dirección, repetidos hasta el hartazgo, de Jennifer López, Moby, Christina Aguilera, etcétera- acá tiene, con toda probabilidad, la oportunidad de verla.
Edgardo Antonio Vigo. Usina
permanente de caos creativo. Obras
1953-1997. Museo de Arte Moderno
de Buenos Aires (Avenida San Juan
350, Buenos Aires). Hasta el 9 de
octubre.

Señalamiento Vigo

“Sembrar la memoria para que no crezca el olvido”. La frase -relacionada con la más reciente dictadura argentina-, que Edgardo Antonio Vigo (1928-1997) acuñó y utilizó en algunas de sus obras, y que se afirmó como uno de los eslóganes más concluyentes de la resistencia a la ferocidad militar de la época, se ha vuelto, una vez más, objeto de fricción política.
Dislocaciones - Arte contemporáneo
desde América Latina. Ensayos de
coyuntura, de Gabriel Peluffo Linari.
Yaugurú, 2015. 151 páginas.

Dislocados y contentos

Uno de los nudos de este nuevo libro de Gabriel Peluffo Linari, que cabe ubicar en la categoría de “teoría del arte”, es -muy acertadamente y ya desde su título, "Dislocaciones"- la cuestión territorial, en términos de dinámicas espaciales, físicas y políticas, y la inserción en ella de la producción artística contemporánea. Esta obra no fue escrita como tal; se trata de una recopilación de varios artículos que, de forma variada, pero firme y consistente, explicitan su lugar de gestación y “salida”: Latinoamérica, Uruguay.
Nicolás García Uriburu. Foto: s/d de Autor

Verde esperanza

Ya pasaron unos días desde su fallecimiento -murió el 19 de junio-, pero en internet no se apagan los comentarios sobre los últimos meses del artista argentino Nicolás García Uriburu, funestos por una querella familiar propia de una telenovela, tristísima y en la que no vale la pena ahondar: básicamente, su hija Azul quiso declararlo incapaz de gestionar su obra, pasando ella a manejar su patrimonio artístico y otros bienes, y él se defendió denunciando los hechos públicamente, en el diario Clarín y durante la última feria ArteBA. No se sabe todavía qué va a pasar con la herencia “física”, pero sí se puede reflexionar sobre su herencia intelectual, ya que es indudable que su nombre es uno de los cuatro o cinco más conocidos internacionalmente de nuestros lares.
Interesa el título, no el contenido. Colectivo Xx.

Bazar de imágenes

Es arduo encontrar un hilo conductor en los trabajos propuestos por Guillermo Baltar para esta nueva edición de "De cajón: fotografías encontradas" (iniciativa que involucra a diferentes instituciones: la revista Dossier, la embajada de México, el Centro de Fotografía, la misma Fundación Unión que la alberga). Sin embargo, el título está muy bien elegido: por un lado, una especie de principio de heterogeneidad a toda costa, lo casual de un cajón; por el otro, un risueño entusiasmo, en este caso por las imágenes.
El “nuevo” Bosch, Las tentaciones de San Antonio, del Nelson-Atkins Art Museum,
Kansas City, Estados Unidos.

El Bosco de las delicias

Cuando en 2014 se lanzó un libro para niños que reproduce, redibujados, fragmentos del Jardín de las delicias de Hieronymus Bosch, pensado para que los impúberes saturen con vívidos drypens los maduros delirios del artista flamenco, se dio una especie de inversión de roles: los grandes coloreando como los chicos y los chicos pintando cosas de grandes. Parece una situación estrafalaria más entre tantas impulsadas por el imaginario de El Bosco, el pintor más brillantemente oscuro del “Renacimiento nórdico” y, sin duda, uno de los más influyentes.